Capítulo 73. La Última Jugada. El amanecer no trajo consuelo. En el refugio, el silencio era una pausa antes del estruendo. Habían pasado toda la noche clasificando los documentos. La sala central estaba cubierta de carpetas, mapas y hojas dispersas que testimoniaban una verdad podrida y sistemática. Cada palabra, cada firma, era una piedra más que sostenía el castillo de horror levantado por Alexander Valetta y Giancarlo Valetta con ayuda de la ya desaparecida Emilein Delcroix. Pero ahora, ese castillo iba a caer. Y Sol, Luka y Enzo serían quienes lo derrumbarían. -- Todo esto es suficiente para destruirlos públicamente – les dijo Sol, cruzándose de brazos frente a la mesa llena de documentos. -- Aquí no solo hay pruebas de corrupción, que pensará el consejo cuando se enteren de que

