Capítulo 67. Una caída no tan real. Las cuentas. Las muertes. Las grabaciones. Todo. Y mientras los murmullos crecían, Giancarlo se hundía más y más. Sol, desde su refugio, observaba la transmisión filtrada por Enzo. -- Uno menos – dijo ella. Y nadie respondió. Porque el silencio de la venganza, a veces, es más poderoso que la rabia. El aire dentro de la sala del Consejo se volvió irrespirable. Los miembros, algunos con décadas de lealtad a la familia Valetta, se removían inquietos en sus asientos, viendo cómo las pruebas contra Giancarlo se acumulaban sin misericordia en la pantalla frente a ellos. Uno de los más antiguos, apretó el bastón entre sus manos temblorosas. -- ¿Es todo esto cierto, Alexander? – le preguntó con la voz rasposa, sin apartar los ojos de las imágenes. -- No e

