Le dije que fuera con ellos, ya habría más tiempo para nosotros y sus padres no cabían de la alegría de que su hijo estaba de regreso, ademas les traía abrigos a todos los de la aldea… así que todos los aldeanos comenzaron a llegar… mi padre apareció de la nada y comenzó a presionarme para que me fuera a entrenar con el… pero yo de ninguna manera me iba a mover de ahí. —Yo realmente debo ausentarme unos días Ónix y necesito que te quedes a cargo de la manada… —¿Yo? Y como se supone que voy a hacer eso… ¿porque no dejas a tu segundo al mando a cargo? —No tengo un Beta si a eso te refieres, solo tengo a mi única hija, la princesa de este reino y la Luna Alfa de esta manada. —Por favor padre no me hagas esto… ni siquiera sé lo que tengo que hacer. —Claro que lo sabes Ónix, lo has aprendi

