Naila.
Debo admitir que me siento feliz por el hecho que mi abuela quiera que me quede con ella en Londres, que no me este mandando a casa a mi suerte con mi bebé. No voy a negar el hecho de que me moría de miedo, ella siempre fue amable conmigo, pero mis padres me alejaron de ella y no se que les dijeron al respecto, entonces que me este pidiendo que forme parte de su vida me hace saltar el corazón de alegría.
-¿Estas bien cariño?- dice mi abuela sentada a mi lado en el auto.
-Eh...si- digo con duda.
-¿Segura? Si te sentís mal volvemos a la clínica- dice preocupada, recién me dieron el alta.
-No estamos perfectos- digo sonriéndole.
-Estas muy callada- dice tomando mi mano.
-Estoy ansiosa por nuestra charla- digo sonriéndole.
-Oh cariño no te estreses que le va a hacer mal al bebé- me mira preocupada- no te quise poner tensa, es que pensé que lo mejor es charlar en casa tranquilas con un té de por medio.
-No es tu culpa abuela es que en estos meses pasaron tantas cosas.
Ella solo asiente acariciando mi mano que nunca soltó y no hablamos mas. Llegamos al departamento y me pide que vaya a ponerme cómoda para luego ir de lleno al asunto y no dudo en hacerle caso, cuanto antes sepa de que se trata mejor. Mi cabeza siempre es un enredo de posibilidades que hasta que no se de que se trata me vuelvo loca haciendo mil escenarios catastróficos.
-Alguien esta apurada por la charla- dice sentada en el sillón sonriéndome- ven siéntate a mi lado- dice palmeando el asiento.
-Es que la ansiedad me gana abuela- digo tímidamente.
-No es nada malo mi niña...solo quiero que hablemos de tu futuro.
-De acuerdo- digo tomando la taza de té para que no note como aprieto mis manos con nervios.
-Me alegra demasiado que te quedes a mi lado- y yo le sonrió porque es lindo escuchar eso- pero yo no voy a vivir para siempre.
-No digas eso abuela- me tenso.
-Es la verdad- dice seria- no soy joven y no voy a estar siempre a tu lado. Es por eso que necesito que te prepares.
-¿Prepararme?- digo sin llegar a comprender.
-Te voy a hacer mi heredera- lanza y se me cae la taza- miro la alfombra con ojos enormes- lo siento.
-Jaja parece que te sorprendí- dice la abuela palmeando mi mano- no te preocupes es solo una alfombra.
-Escuche mal ¿No?- digo como para que me lo confirme.
-No- dice sin dudar- vas a ser mi heredera.
-Papá me va a matar- digo sin mas- y ¿Que pasa con Liam?
-Tu padre perdió su derecho cuando se dejo llenar la cabeza con basura por esa mujer- mi madre claramente.
-¿Liam?- digo dudando, se siente mal quitarle su derecho a heredar.
-Él esta ciego- afirma resignada.
-No te entiendo- y es verdad porque dice eso de mi hermano.
-Idealiza a tus padres, esa mujer hizo un buen trabajo.
-No es así- trato de defenderlo.
-¿No?- dice secamente- alguna vez te defendió o creyó lo que te hacían- bajo la cabeza y niego aunque no se que tanto sabe de mi vida.
-Pero es tu nieto- digo en susurro.
-Y va a tener lo que le corresponde solo cuando cumpla ciertos requisitos, no lo voy a desheredar...solo le va a costar llegar a ella.
-¿Y a mi no?- cuestiono.
-Creo que ya pasaste demasiado, aunque todavía no me dijiste quien es el padre de la criatura.
-Es complicado- afirmo.
-Y supongo que tiene que ver con el hecho que no queres que los hombres te toquen- abro los ojos enormemente- no soy tonta y eso significa que alguien te lastimo, pero me gustaría que me cuentes vos antes de enviar a alguien a investigar.
-Él no quiso- digo con voz temblorosa- no sabia lo que hacia.
-Déjame que yo decida eso mi niña.
Y así con angustia y voz rota le cuento todo lo que paso hace unos meses atrás, desde mi idea de trabajar hasta la noche en que Logan me embarazo, las lagrimas caen por mi cara, lo que no se si es por el trauma o por no poder tenerlo nunca a nuestro lado.
-Comprendo cariño y lo siento mucho, ¿Queres que haga algo contra él?
-Nooo- digo gritando- no lo lastimes.
-¿Por que?- cuestiona- y quiero la verdad.
-Lo quiero abuela, él me lastimo pero no sabia que no era su esposa. Lo quiero desde siempre y no podría soportar que le pase nada malo.
-De acuerdo- dice pensativamente- volvamos a tu futuro, quiero que estudies administración de empresas acá y mientras que te pongas a trabajar junto a Cris, él te va a entrenar.
-Pero no se nada de tus empresas- digo con duda- no te da miedo que meta la pata.
-Para eso esta Cris, y la universidad te va a dar las herramientas que te falten.
-De acuerdo digo sin dudar- pero quiero que sepas que no lo hago por el dinero, lo hago porque es lo que vos queres y no quiero decepcionarte.
-y por eso es que vas a ser mi heredera- dice satisfecha- no tenes ese hambre de poder, no queres lo que no te corresponde y por eso mereces mas de lo que te voy a dar.
Pasaron ya tres meses desde que llegue a Londres, ya estoy en mi séptimo mes de embarazo, Rox no pudo venir todavía por mas que le enviara el ticket de avión. Me puso triste pero la entiendo esta luchando contra una empresa que quiere comprarle su local para instalar un hotel, ya consiguieron comprar las propiedades lindera y es ella la única que se niega a vender. Quise ofrecerle ayuda, que la abuela moviera sus influencias pero terca como es se negó, aunque me prometió que va a estar acá para el nacimiento de mi hija, si es una niña, lo supimos hace dos semanas y juro que lloro como una niña cuando supo que iba a tener una sobrina.
Mis días en Londres son cada vez mas fáciles, vivir con la abuela es genial y el estar ocupada con el trabajo y el estudio me ayuda a no pensar en mi vida pasada y a no extrañar. Bueno realmente a la única que extraño es a Kathy y a mi hermano, y también a él, todas las noches cierro los ojos y toco mi abdomen sonriendo, al principio fue duro, traumático pero hoy ya con siete meses de distancia me hace sonreír saber que mi bebé es de la única persona que siempre ame.
No voy a mentir todavía quedan secuelas de ese día, los hombres me dan miedo, no me pueden tocar sin que entre en shock pero ir a un psicólogo ayudo a procesar lo sucedido y de a poco voy mejorando.
-Nai cariño- dice la abuela cuando llego a casa después del trabajo.
-Abu me estabas esperando- digo abrazándola.
-Sabes que no ceno hasta que no estas acá.
-Pero te avise que llegaría tarde, la reunión se atraso- le digo preocupada- no debes cenar tan tarde.
-No es tan tarde además quiero hablar de algo con vos- dice seria.
-¿Que pasa?- digo preocupada.
-Necesitamos asegurarnos de que tus padres no puedan llegar a vos y a la herencia una vez que yo ya no este- dice seria.
-Abuela no me vas a dejar todavía- digo sonriendo- Mallory y yo te necesitamos.
-Nadie tiene la vida comprada cariño y como decís no solo estas vos también esta en medio Mallory y hay que pensar en ella y que nada malo le pase.
-¿Que pensaste abuela?
-Matrimonio- lanza sin mas.
-¿Que?- digo dura en el lugar.