Naila.
Cris el secretario de mi abuela me lleva hasta el departamento de Rox y se despide con la promesa que volverá por mi una vez que yo hable con mi abuela, por suelte cuando llego mi amiga esta trabajando y eso me da tiempo para pensar. Se que lo mejor para el bebé es ir a Londres, pero hay dos cosas que me frenan una claramente es Rox siento que la traiciono cuando me apoyo en todo momento y la otra es que no quiero que mi madre sepa donde estoy y claramente pasar por aduana para emigrar a otro país dejaría una evidente pista.
Decido prepararme algo para tomar, ese té que tanto amo y tomo unas galletas de la lata que hay en el mostrador para luego encaminarme hacia el sofá. Una vez cómoda tomo el teléfono y llamo a mi abuela.
-Hola cariño- dice Rose- Esperaba ansiosa tu llamada.
-Pensé que Cris ya te había informado- digo con asombro.
-Él tenia ordenes de acompañarte y apoyarte en todo momento, pero le pedí que solo vos me contaras lo que esta ocurriendo- y sonrío al ver como respeta mi privacidad, cosa que Cora nunca entendió.
-La doctora confirmo la enfermedad- digo y espero a ver que responde.
-Lo bueno es que lo detectaron a tiempo ¿No?- cuestiona con voz preocupada.
-Si, ella confirmo que si hacemos la intervención ahora no corre peligro, pero...-digo haciendo mis pausas interminables, que solo ocurre cuando estoy ansiosa.
-¿Cual es el problema?
-Me dijo que el medico que es una eminencia y el que me recomienda esta en Londres- finalizo.
-Eso es perfecto, podes mudarte conmigo y yo cuido de las dos- dice alegremente.
-Abuela es que no estoy tan segura- afirmo con vergüenza.
-Que esta pasando por tu cabecita- dice como si fuera una niña pequeña.
-Son dos cosa, se que debo ir por el bebé- confirmo- pero por un lado me siento fatal al dejar a Rox siendo que me apoyo al cien por ciento sin siquiera conocerme, ella fue mas madre que mi madre.
-Comprendo, y ¿el otro asunto?- dice esperando a que hable.
-No quiero que mamá sepa donde estoy, acá me manejo en autobús y no queda registro de mis movimientos, pero subir a un avión va a dejar un claro rastro de hacia donde voy.
-Todo eso tiene solución- dice seria.
-Yo no lo veo tan claro abuela.
-Por eso yo soy la vieja sabia- dice riendo y me hace tentar a mí también- lo de esa amiga tuya tiene solución puede venir a visitarte cuando quiera e incluso estar para el parto.
-Como si viajar a Inglaterra fuera económico- digo con ironía- Rox es una luchadora que intenta sacar adelante su café.
-Y por eso tenes una abuela millonaria que puedo costear esos gastos pequeña.
-Creo que me va a costar pero puedo convencerla y me sentiré mejor, pero y lo otro.
-¿Estas dispuesta a cambiar tu apellido?- cuestiona.
-Supongo que si, pero porque solo el apellido- digo con duda.
-En lo único que me hicieron caso fue en tu nombre, yo lo elegí, y te lo puso porque pensó que iba a sacarme dinero- dice con molestia.
-¿Pero no es un tramite largo y difícil?- digo con duda.
-No si hay plata de por medio- afirma- ¿estas dispuesta a llevar mi apellido?
-Claro- digo sin mas.
-Entonces desde ahora serás Naila Smith.
Después de hablar un poco mas con la abuela cuelgo y me dispongo a preparar una comida para charlar con Rox, al entrar lo primero que hace es preguntar por la cita con la doctora. Como se que va a ser una charla larga le pido que se vaya a bañar y en a comida le explico todo, juro que me muero de ansiedad, solo espero que no se enoje conmigo por irme y dejarla atrás cuando me apoyo incondicionalmente.
-Tenes esa cara- dice Rox sentándose enfrente mío.
-¿Que cara?- cuestiono y no entiendo como en tan pocos meses me conoce tan bien.
-Esa cuando te sentís culpable y no queres lastimar a nadie.
-Pues si, para el tratamiento del bebé me recomendaron ir a Londres ahí esta el mejor medico.
-¿Y que estas esperando? ¿Necesitas dinero? ¿Hay que hacerte un pasaporte?- dice una cosa tras otra.
-¿No estas enojada?
-¿Enojada?- dice con el ceño fruncido como si no entendiera mi pregunta.
-Me apoyaste desinteresadamente y me voy, te dejo atrás- digo como obvio, como si le fallara.
-Nai, cariño- dice caminando hacia mí- no te vas a librar de mi persona, puede que te vayas a otro país, otro continente pero no te vas a salvar de mí. Podemos charlar por teléfono, hacer videollamadas.
-La abuela me dijo que va a pagar tu pasaje de avión para que me visites- y veo que no le gusta mucho la idea- por favor no te niegues, aprendí a quererte y no quiero perderte, ya perdí a demasiada gente.
-Esta bien, además no te vas para siempre-aclara y yo asiento aunque no estoy segura, es bueno irme lejos de todos- vas solo por el tratamiento para el bebé.
Le cuento del tema de cambiar mi identidad y para sorpresa mía me apoya sin dudar, y nos ponemos a indagar en internet sobre el medico que me recomendaron.
No pasaron mas de tres días cuando estaba parada en el aeropuerto con mi valija pequeña, porque no tengo mucha ropa, y mi pasaporte en mano. A mi lado estaba Rox, Jimmi y Thelma con las gemelas que vinieron a despedirse, Rox organizo los turnos para que estuvieran los tres libres.
-Señorita- dice Cris para llamar mi atención, aprendió que no debe tocarme- es hora de embarcar.
-Claro- digo asintiendo con la cabeza.
Miro a mis compañeros de trabajo y amigos que me miran con tristeza y no dudo en correr hacia ellos y abrazarlos, si incluido Jimmi ese chico se gano mi corazón y mi confianza.
-Si necesitas algo llámanos- dice Jimmi.
-Volve pronto- pide Thelma y las gemelas me dan un beso en cada mejilla.
-No te pongas triste- pide Rox- pronto vamos a estar todos juntos de nuevo y con mi sobrino en brazos.
-O sobrina - digo riendo para cortar la tensión- aprendí a amarlos a todos- les digo- estuvieron en mi momento mas duro y eso no lo voy a olvidar nunca.
-Esto es un hasta luego, no es una despedida- dice Rox y todos asentimos.
-Señorita- repite Cris.
Me alejo de ellos y camino hacia la puerta de embarque con lagrimas en los ojos, pero sabiendo que me voy para que mi bebé pueda estar a salvo de su enfermedad y de mi familia.