Devan Los rayos de sol que caían sobre la habitación, lograron despertarme después de una noche de descanso al lado de Winter. Ella lucía perfectamente hermosa en ese conjunto de ropa interior azul marino mientras dormía plácidamente. Verla era el mayor honor que se podía tener en la vida. La observaba con la mayor atención posible, hasta que la vi removerse en su lugar y abrir los ojos. —Buenos días, vida mía —la acerqué hacia mí, de inmediato, una gran sonrisa apareció en su rostro. —Buenos días, sexy señor Reed —dijo en voz baja— ¿Cómo has dormido? —Muy bien porque te tengo a mi lado, por supuesto...Nadie más que yo puede tener el placer te contemplarte durmiendo en tan solo ropa interior ¿No lo crees? —Está claro que es así...—se acomodó hasta subirse en mi regazo, acción que

