— Increíble, creo que me quitaste a mi amiga, siempre era a mí a quien traía sus remedios mágicos para la resaca — dice cruzando los brazos como si nada hubiera pasado anoche — Ya ves soy adorable, era imposible que no sucediera — respondo volviendo a acostarme — Debes dormir esa hora para que surja efecto, pensándolo bien creo que haré lo mismo, todavía siento sueño. Lamento haber puesto mi cuerpo sobre le tuyo como dijo Sarah, no esta consciente de lo que hacia — me dice sonrojado mientras se acuesta al igual que yo mirando el techo de la habitación. — No te preocupes, no pasa nada — respondo cerrando los ojos Busco la forma de dormir y nada me resulta, me giro y vuelvo a darle la espalda a Mason, escucho que dice algo que no entiendo bien hasta que siento sus dedos en mi cabello —

