A penas salió del salón de biología, Killian comenzó a buscar a su novio por los pasillos del instituto, ya que no había podido salir del salón junto a él. Y es que a él y a Alex o Axel, o como se llamará, los habían hecho quedar en el salón para recibir una charla sobre su comportamiento y sobre como tenían que ser serios en sus próximos trabajos, porque puede que ahora la profesora se los perdonaba pero no lo harían en la universidad, o eso les había dicho la mujer, él no entendía por qué. Había sido muy serio con el asunto, se había esforzado tanto que hasta había terminado con su cabeza bien metida en el asunto, refiriéndonos con cabeza a la de su pene y con asunto al culo de Joel, claro.
Localizó con la mirada a Joel y se dirigió hacía él, estaba con Alan conversando cerca de la puerta del comedor, los dos lucían muy animados, ambos riéndose a carcajadas a la vez que hablaban. Killian se dedicó a mirarlos mientras caminaba hacía ellos, hasta que lo vio observarle y luego sonreír hacía él, le sonrió de vuelta, amando las arrugitas de sus ojos cuando lo hacía. Segundos después se dio cuenta que también tenía otra mirada sobre él: la de Alan. Éste antes estaba de espalda, pero al darse cuenta que su amigo ya no le prestaba atención y miraba hacía otro lado giró su cabeza, encontrándose con la persona que le había robado su mejor amigo desde hace unos días, no porque Joel ya no fuera su mejor amigo, sino porque ya casi ni pasaba tiempo con él por estar con el rizado.
—¡Oh, no! —Exclamó el morocho, su voz un poco más alta para que así Killian sea capaz de escuchar aunque no esté tan cerca de ellos. —No te robaras a mi mejor amigo otra vez. —Dijo con su tono de voz más bajo porque Killian ya estaba casi con ellos.
Killian hizo un pequeño puchero con sus labios antes de hablar. —No lo haré, —Se acercó más a ellos, a paso lento. —Solo iré lentamente hacía él y lo abrazaré mientras ustedes hablan. —Joel soltó una carcajada y Alan puso en blanco sus ojos, mientras que Killian hacía lo que decía, caminando como si fuera en cámara lenta hacía Joel, ubicándose detrás de él, abrazándolo por la cintura y apoyando su cabeza en su hombro.
Estaba un poco incomodo porque todavía llevaba su trabajo de biología en sus manos, éste chocaba con la cadera de Joel, a veces, cuando él se movía pero al parecer eso no le molestaba porque no se quejaba. Joel y Alan siguieron hablando, mientras que Killian dejaba tiernos y cortos besos en la parte trasera del cuello y en el comienzo de la espalda del castaño. Joel soltaba suaves risitas al sentirlos, pero no hacía más que eso porque sabía que su amigo se enojaría.
— ¿Te fue bien en biología, Killian? —Preguntó Joel al sentir nuevamente el arrugado trabajo del rizado chocar contra su cadera. Alan bajó su mirada hasta las arrugadas hojas pero luego la volvió a la cara de Killian, esperando con Joel una respuesta.
Killian abrió la boca para contestar la pregunta de Joel pero todo lo que salió de ella fue un gruñido y eso fue porque Liam se había acercado a ellos. El rizado abrazó con más fuerza a Joel, acercándolo a sí, a la vez que soltaba otro gruñido.
—Tranquilo, bebé, —Joel murmuró y luego rió suave.—Li y yo no volveremos a besarnos, —Murmuró del mismo modo que antes, al mismo tiempo que giraba sobre sus talones, para estar cara a cara con Killian, y lo abrazaba por los hombros, escondiendo su rostro en el cuello del más alto. —Él está comenzando a salir con Alan. —Susurró esto sabiendo que Killian lo iba a escuchar igual por la cercanía de ambos.
Pero Killian en vez de entender eso del todo, entrecerró sus ojos en dirección a Liam, soltando otro gruñido, dejando caer su trabajo practico y agarrando con sus manos las nalgas de Joel, apretándolas y sonriendole de manera infantil y desafiante a Liam. Joel y Alan rieron por la actitud del rizado, mientras que Liam solo rodó los ojos y besó tiernamente a Alan en los labios, moviendo los suyos por encima de los del morocho de manera suave y solo por segundos.
—Ya, Killian—Habló Joel, sacando la cabeza del hueco del cuello de Killian, y volvió a reír a carcajadas en seguida. —Y ¿como te fue en biología? —Volvió a preguntar cuando pudo dejar de reír.
—Bien, aprobé con nueve, —Le respondió Killian, moviendo sus manos del trasero de Joel hacía sus costados, acariciándolo sutilmente con éstas.
Joel se estremeció al sentir las manos del rizado sobre su cuerpo, abrió sus labios para contestarle con un "Eso es genial, Killian" pero fue interrumpido por los de Killian, quien le besó apenas moviendo sus labios al principio, siendo suave y tierno, pero luego moviendo sus labios con más brusquedad, como desesperado por contacto, su lengua explorando la boca del otro.
Al principio del beso, sus manos se movían por todo el contorno del cuerpo del castaño, acariciando sus lados suavemente, pero a medida que el beso se iba transformando en uno más profundo y desesperando, sus manos fueron descendiendo por el cuerpo de Joel hasta dejarlas sobre su culo, comenzó a amasarlo y apretar sus nalgas con fuerza. Joel soltó un agudo pero fuerte gemido, el cual se perdió en los labios de Killian.
—Por Dios, ¡vayan a una habitación! —Exclamó Alan, haciendo que sonara en broma pero no siendo una, ellos estaba casi teniendo sexo y estaban en la escuela.
Joel rió contra los labios de Killian, haciendo que estos vibraran.
Liam también rió, tomando de la mano al morocho y alejándose un poco, con intención de irse y entrar en el comedor, pero ahí fue que Alan notó las hojas arrugadas dentro de una carpeta sobre el suelo, se acercó a éstas, se agachó y las tomó.
Killian y Joel escucharon risas provenientes de Alan, Killian supo que seguramente estaba leyendo como él había descrito el culo de Joel, o como él había narrado los experimentos que había hecho en el culo de Joel, o sea sus experiencias sexuales, pero no le importó porque lo único que importaba en ese momento era que estaba apretando las nalgas de Joel, y claro, que estaba besando a Joel, eso también importaba.
—No hay habitaciones en el instituto pero si hay salones desocupados en el piso de arriba, —Habló Joel, luego de separarse y cortar el beso con el rizado, su voz sonaba entrecortada y excitada, se notaba que él estaba excitado, por su voz, su respiración agitada y por la erección que apoyaba contra el muslo de Killian. —¿Que dices?
—Me encantaría eso, culo lindo. —Killian le contestó, sonriendo ampliamente.
Ellos comenzaron a caminar hacía la escalera, para luego subir al segundo piso. Dejando atrás a Alan y Liam, el morocho aún seguía leyendo lo escrito por Killian y riendo por ello, mientras que Liam miraba hacía la pareja que cada vez se alejaba más, con una mueca de disgusto en su rostro.
Pero eso no le importó ni a Joel, ni a Killian. Porque Killian tenía a su culo lindo y Joel a... y Joel tenía a Killian, un chico muy especial.