Habían pasado casi veinte días, la navidad en la ciudad sería en tan solo dos días, las calles se iluminaban de miles de luces y adornos que hacían alusión a las festividades; “muñecos de nieve, santa Claus, renos, botas rojas, esferas, muérdagos y escarchas eran algunas de las decoraciones más representativas en aquella increíble ciudad. Aún no caía la primera nevada de la temporada, para Emiliano y Bastián, el trabajo era excesivo, tenían cientos de escritos, pre-aprobados y otros tantos por aprobar, aún no había ningún libro en la lista de los elegidos más que el de Emiliano Campbell, que estaba por ser enviado a la imprenta, esperando por sus últimas correcciones. A pesar de todo el trabajo que tenían, los socios de la editorial habían sabido darse el tiempo para gozar de su relación

