En un departamento al este de la ciudad, se escuchaban voces en un idioma oriental, Lora estaba recostada sobre el sofá de su departamento, con la televisión encendida y una novela de "K-Drama", Lora pasaba el resto del día, con el celular cerca de ella, y no lo hacía no esperando la llamada de Román. Su jefe, Emiliano le había exigido que estuviera pendiente de su llamado. Comenzaba a sentirse cansada, su ojos se abrían y cerraban, cada vez con menor intermitencia, algunas lágrimas a causa del capítulo final de la novela, corrieron por las mejillas de Lora; en pijama y con unas pantuflas de color rosa, al igual que el color de su pijama, decidió que era momento de irse a su habitación y descansar, estaba casi segura de que Emiliano ya no la llamaría y que aunque lo hiciera, ella por

