El calor en aquel lugar era insoportable, pero Alonso no se encontraba en los Ángeles. La resaca por haber bebido tal vez diez tragos demás y las sábanas cubriendo su cuerpo, mientras esté seguía vestido con la ropa del día anterior, hicieron que esté despertara arrojando al suelo las sábanas, se incorporó y descubrió que aún vestía la ropa del día anterior. Y el olor nauseabundo que comenzaba a percibir era causado por la ropa y el alcohol, que había ingerido el día anterior, se quitó la camisa y el pantalón, también se despojó del boxer que cubría su intimidad y salió de su habitación. Caminó por el pasillo hasta la cocina y buscó de prisa un par de analgésicos y un vaso con agua, para tratar de aliviar su resaca. Bebió de prisa el líquido junto con un par de pastillas blancas, se preg

