Un aire húmedo y denso ahogaba a Bastián, este intentaba recomponerse incluso más allá de saber que sus pulmones tenían aire este sentía que el corazón se detenía, dejándolo sin la sensación de lucidez que necesitaba, sus ojos se nublaron, por un instante, no fue capaz de ver a su padre, ni a Emiliano que estaba de pie frente a él. Con dificultad, mientras la imagen de Emiliano y su padre frente a frente comenzaba a ser más visible, Bastian escuchaba las palabras de los hombres frente a él, como si al escucharlas le indicaran que se encontraba bastante alejado de ellos. —Disculpe que lo interrumpa, decidí comer aquí, y los ví a lejos, se me hacía una grosería no venir a presentarme —la voz de Emiliano poco a poco comenzaba a sonar con mayor intensidad en los oídos de Bastián. —Hola E

