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626 Words
Las chicas habían aprovechado la mañana para ponerse de acuerdo para la pequeña conversión de la ojiverde.       El domingo comenzarían con algunas cosas sencillas que Dafne aún necesitaba planear del todo bien, quizá le enseñaría a usar tacones o le teñiria el cabello a Keily.       ¿Y si… No. Ni pensarlo, probablemente Sarah la colgaría si le hacía algún tipo de perforación a su hija, pero es que la menor no tenía ni las orejas agujeradas.       Por otro lado, cuando el día ya había terminado, Keily pasaba la madrugada bajo las mantas, eran aproximadamente las dos a.m y la ojiverde ni siquiera se había percatado de ello, estaba inmersa en la lectura que hacía en su celular.       Quizá ni hubiera caído en cuenta de la hora de no ser porque le entró un mensaje de Dafne el cual la interrumpió, no se espantó al notar que ya era tarde, no era la primera vez que se le iba en tiempo así.       «Puedo ver una lucesita en tu habitación ¿Estás despierta?» mandó la mayor.       «No, estoy profundamente dormida» contestó de inmediato.       «Ya madura»       «¿Qué es lo que quieres?»       «Cortante»       «¿Qué es lo que quieres, Camilita? :DDD» escribió tratando de que Se notase su sarcasmo.       «Exagerada»       «Nada te gusta e.e»se quejó la ojiverde.       «Estoy aburrida»       «Que mal»       «Ven a visitarme» Sugirió más que nada cómo una broma.       La menor se rió un poco al leer lo que la castaña le pidió, como si le fuera a hacer caso.       «Literal son las dos de la madrugada. No voy a despertar a mis padres solamente para pedir permiso de ir a tu casa, que miedo»       «Entonces no pidas permiso»       «¿Qué clase de consejo es ese?  E.e»       «Tienes razón, olvídalo»       «Hasta mañana, Daf»       «¿Daf?» Respondió tratando de no dar por terminada la conversación.       «Como sea, estoy más dormida que despierta» se excusó.       «¿A qué te refieres con hasta mañana? ¿Hasta mañana literal o hasta que salga el sol?» insistió la mayor.       «¿Importa?» cuestionó.       «Sí porque tenemos cosas que hacer»       «Hasta que salga el sol»       «Mucho mejor»       «Bye»       «No»       «Necesito descansar para volverme toda una tops alfa primerísima mañana»       «No lo lograremos en un día»       «Entonces con mayor razón voy a descansar»       «Ni siquiera vas a dormirte, te amaneces con el móvil»       «¿Cómo lo sabes?»       «La lucesita es muy molesta»       «¿De verdad?»       «No, pero no eres la única stalker del barrio»       «Me acosas»       «Por lo menos no lo  hago cuando te estás vistiendo»       «Solo miré por casualidad TnT»       «Ajá, casualmente han sido  más de tres veces y sin contar en las que no te he descubierto»       «No es mi culpa que dejes la ventana abierta u.u»       «No creí que fueras a espiar, se supone que tengo el cuarto de una chiquilla frente al mío, no el de un viejo pervertido»       «Ya te dije que fue un accidente»       «Accidente mis bolas»       «No tienes bolas»       «Ni tu accidentes»       «e.e ni quien quiera espiarte»       «Tengo una fila queriendo»       «xd»       «No te hagas que sé muy bien que estas formada»       Entonces Keily decidió ya no responder, no porque ya se hubiera chica do de Dafne, sino porque ya sentía los ojos arenosos y para el colmo el móvil ya le había caído en la cara una vez.       Dafne no se inmutó pues luego de asomarse por la ventana notó que la lucesilla del móvil de Keily ya no estaba, seguramente el sueño ya la había vencido, ella también se sentía apunto de caer.       La castaña dio un vistazo a la lista que había creado antes de entrar a la cama y dejar a un lado el móvil, con eso una sonrisa de satisfacción apareció inconscientemente en sus labios.       Bostezó cansada y se quedó dormida. Sería divertido comenzar a transformar a Keily… quizá incluso se divertirían más de lo que se esperaban. 
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