Esa tarde, cuando regresaba caminando del colegio tranquilamente, pasó lo que no tenía que pasar, Dafne estaba en el patio delantero de su casa sentada sobre el césped ¿Qué hacía ahí Dafne tan temprano? Si se suponía que siempre llegaba más tarde que ella porque estaba en la universidad.
Keily deseó que la tierra se la tragara al ver la mirada de Dafne sobre ella como diciendo ya te estaba esperando con un chiste de mal gusto, de haberlo sabido Keily hubiera dado la vuelta antes para entrar por el otro lado de la manzana y no pasar frente a la casa de Dafne.
Lo peor era que a pesar de ser casi insoportable era solo casi, sí, ese era el problema, si fuera completamente insoportable simplemente le gritaría o se quejaría o algo por el estilo, pero la ayudaba con la escuela cuando no le entendía a alguna materia, y cuando la veía llorar siempre se acercaba a darle su apoyo, así que no podía recriminar nada.
Además Keily tampoco era una pera en dulce, simplemente era más joven y por ende Dafne tenía más carácter para hacerla bajar la mirada apenada, en ocasiones la ojiverde hacia berrinches frente a Dafne y en lugar de molestarla simplemente se reía de lo graciosa que se miraba enojada.
— Key —exclamó la mayor poniéndose de pie.
— Keily —le corrigió la ojiverde sin detenerse.
— Oye espera —dijo Dafne al ver que la más joven siguió su camino.
— ¿Qué sucede? —respondió dando media vuelta para verla.
Keily cuando giró no esperó que sobre la misma acera, unos cuantos metros tras ella, se aproximara caminando a pasos delicados una chica delgada y de piel bronceada, nunca la había visto antes en el vecindario, era guapa y la ojiverde se quedó muda al Ver que se dirigía ¿a ella?
Dafne arrugó un poco el entrecejo al ver la expresión shockeda de su vecina y volteó a ver que era lo que la había puesto así, cuando se dio cuenta sonrió y regresó a Keily quien aún observaba a la otra chica.
Los ojos esmeralda siguieron el andar de la joven hasta que se detuvo junto a Dafne para saludarla amenamente. Seguro era una de sus amigas de la universidad o su novia. Por favor que no lo fuera.
— Keily —le habló Dafne sacándola de su pensamientos.
— Sí —atendió sobre saltándose un poco puesto que estaba perdida en la otra chica.
— Tú mamá me pidió que te dijera que hay comida en el microondas, salió con Noah hace un momento.
— Sí, gracias, Dafne —dijo un tanto nerviosa —¿sabes a dónde fueron?
— Llevaron a Tefy al médico, al parecer tenía un dolor de estómago fuerte cuando regresó del colegio, se llevaron a Larry también. Dijeron que solo tardarán un par de horas.
— Ok —contestó acariciando su nuca —. Creo que… que ya me voy a casa —añadió dándole una última mirada a la amiga de Dafne.
Así la ojiverde se dispuso a ir a casa.
— Creo que le gustaste, Leah —le susurró Dafne a su amiga de inmediato.
— Claro que no —replicó la chica en el mismo tono.
— Keily, no te vayas así, te voy a presentar a mi amiga — la volvió a llamar Dafne con una sonrisa traviesa.
Y tras esas palabras la más joven sintió un mini remolino en el estómago.