Capítulo 4 :el comienzo de una aventura

2185 Words
Jazmín La tarde se torna hermosa a medida que vamos avanzando en el camino de la carretera, Andrew maneja mi auto y aún no puedo creer que estamos juntos en un mismo carro y rumbo a un mismo lugar, dejé atrás todo lo que había construido por años. —¿Quieres que nos detengamos a comer algo? Hay un sitio bueno para cenar a 8 kilómetros—dice Andrew con la mirada fija en la vía y una hermosa sonrisa que me hace sentir segura. —Si, me parece bien, muero de hambre—dije acariciando mi estómago — ¡Yo también tengo mucha hambre!, veamos si aparte compramos dulces y comida para el resto del camino—contesta acelerando un poco el carro para que llegáramos más rápido. Llegando al lugar, es muy lindo, es como un restaurante en el camino para viajeros, personas que vayan de paso por esa carretera, también a unos metros estaba un hotel para pasar la noche. Yo no quiero pasar la noche, quiero seguir el viaje para que lleguemos más rápido, pero... ¿a dónde iremos?. Entrando al restaurante buscamos donde sentarnos, hay muchas mesas, el estilo es antiguo pero a la vez elegante. Las mesas era de una madera brillante con un mantel rojo vino que hacía ver el lugar hermoso, pero a la vez sencillo porque no era muy grande, al final es un sitio en medio de la nada. -Me sorprende ver tantas personas aquí, se ve tan solo por horas y horas en la carretera y esto se encuentro aquí en medio de la nada—digo mientras me sentaba frente a Andrew. Andrew toma el menú en sus manos preguntándome—¿Que te gustaría comer? No hay mucha variedad supongo, por ser un lugar en medio de la nada. —Quiero comer pollo frito, hace meses no como algo tan rico—miro el menú y la imagen que estaba de fondo en el. - Ok me parece perfecto, pollo frito será—responde Andrew emocionado Pedimos el pollo frito y disfrutamos en estar sentados uno frente a otro, Andrew me miraba con ojos de amor que aunque no podía sentir ni interpretar sus intensiones, su amor en trasmitía sin necesidad de exponer nada. Verlo parece un producto de mi imaginación, un sueño del cual no quiero despertar. Pasa una hora y terminamos de comer, pagamos la cuenta. Y nos dirigimos al establecimiento que está al lado, para llenar de combustible mi carro y poder continuar con nuestra gran aventura. Terminamos de comprar todo y fuimos al estacionamiento donde habíamos dejado el carro después de llenar de combustible. Dejamos en el maletero del auto todas las cosas para comer y nos subimos a el, listos para seguir. - Se está haciendo de noche, una pregunta, a todas estas ¿a dónde rayos vamos?—espeto intrigada. —Vamos a un lugar que te va a sorprender y sino te gusta llevo a un lugar mejor—contestó entre risas. — Yo quisiera que vivieras de mi siempre enamorada, pero debo volver a ganarme tu corazón—suelta un suspiro. Solo decidí quedarme callada, era lo mejor... La noche nos arropa en la vía y miro por la ventana el campo amplio y a lo largo se ven colinas muy verdes, observo mejor, hay luciérnagas cubriendo varias partes del césped y las plantas, era como ver estrellas en la tierra, la oscuridad de la noche hacia que resaltarán más su color. A medida que vamos avanzando veo a lo lejos que estamos llegando a una ciudad. —Aquí te quería traer hace mucho tiempo. —¿Donde estamos?—respondo nerviosa y emocionada al mismo tiempo. —Estamos en Playa Luz, aquí nos quedaremos 2 días.—me toma de la mano. —Eres tu y soy yo amándonos juntos al peligro no me importa lo que venga yo estaré contigo. Escuchar sus palabras me hicieron sentir protegida. Llegamos a un hotel, pedimos una habitación y subimos, cuando entramos al cuarto, se encontraba decorado con rosas sobre la cama, a dos metros esta un balcón que fija la vista a la playa. Admirar todo a mi alrededor era increíble. - Como decirte que no quiero que nuestro amor sea pasajero, el destino no nos tiene que importar—dice y me abraza - Estamos aquí y ahora, ya no hay vuelta atrás—respondí correspondiendo su abrazo - la vida me enseñó que vas primero Jazmín, eres esa mitad que siempre me hace falta—acaricia mi rostro con dulzura. —¡Vamos! Bajemos a la playa—Me mira dejando un beso en mi frente. —Esta bien, vamos. Fui a cambiarme rápidamente al baño, y cuando entro, me sorprendo de lo grande que es. Teniendo tina y una regadera que ocupa todo el espacio del techo de la ducha. Abro la ducha solo para mirar cómo cae el agua, y se ve una lluvia suave y tibia. Era agradable pero no puedo darme el lujo de meterme a la ducha, Andrew me está esperando, decido terminar de cambiarme y salgo del baño. - No puedo creer lo hermosa que eres, no merezco ver tanta belleza. Quiero comerte toda—mirándome de pies a cabeza, lo veo mordiéndose su labio inferior. — Andrew por favor, haces que me de vergüenza, vámonos ya—dije nerviosa. Bajamos por el ascensor y salimos por la área de la piscina del hotel que se conecta con la playa, caminamos por el área de la piscina tomados de la mano y las personas nos miraban. Un hombre que está sentado con una botella en una de la sillas cerca de la piscina, me mira y sentí su deseo s****l y codicia. - Mis celos en estos momentos están en su máximo nivel, ese hombre hasta te está saborea con la mirada, ¡le sacaré los ojos!—replicó Andrew en un tono muy molesto. —¡Por favor!, ¡no dañemos este momento!, y te busques problemas por solo una mirada, además, no vamos a estar aquí en la piscina sino solos en la orilla de la playa. Dije tratando de calmarlo. - Esta bien amor de mi vida, tienes razón no dejaré que nadie nos arruine esta noche tan preciosa y menos nuestra primera noche juntos. Seguimos caminando y comienzo a sentir la calidez de la arena en mis pies y la fría brisa desordenandome mi cabello, mientras Andrew no suelta mi mano pero ya se ve tranquilo, disfrutando este hermoso momento juntos. Decidimos sentarnos en la arena justo a la orilla de la playa, donde las olas que llegaban con menos fuerza mojaban nuestro pies, sintiendo la humedad de la arena. Observando lo oscuro de la noche, me doy cuenta que es hermoso. El solo hecho de pensar que estoy aquí con Andrew, es lo mejor que me puede pasar. - ¿Estás feliz?—me pregunta él sentado a mi lado. - Si estoy muy feliz, ¿puedo hacerte una pregunta? — Si claro, pregunta lo que quieras amor de mi vida, mi razón de vivir. —Responde acostándose por completo en la arena. -¿Donde estuviste todos estos años?—pregunté con genuina curiosidad. Un silencio incómodo se apoderó de nosotros en el momento que hice la pregunta. - No quiero hablar de eso Jazmín, siempre vives enfocada en el pasado y quieres saberlo todo, ¿no puedes simplemente vivir en el presente que estamos y ya?—Responde molesto. Siento que acabo de arruinar nuestro tiempo de calidad juntos, que horrible sentimiento estoy teniendo en mi pecho, no debí preguntar nada. Aunque tengo razones lógicas para preguntar, como por ejemplo que el no me ha dicho nada sobre eso. - Bueno, discúlpame no debí preguntar nada, pero tú sabes que he estado haciendo estos años y no me parece justo que yo nunca se nada de ti. Siempre guardas secretos, es más ¡Ya me moleste! mejor me voy de aquí, no voy a soportar tus malas contestas, no estoy para esto. Estoy levantándome de la arena y recogiendo mis sandalias. —¡Espera! No te pongas así, perdóname no debí estar así a la defensiva—sostiene mi brazo con fuerza— ¿Lo siento si?, no te vayas por favor. Quizás fue mi miedo a perderte el que reaccionó, de verdad ni intensión no era ofenderte. Observo cuan preocupado se ve incluso seguía tomando mi brazo y acercando su cuerpo hacia donde yo estoy, me abraza con fuerza y comienza a llorar. - Tienes idea de lo mucho que he estado esperando por vivir algo así contigo ahora—voltea a mirar al alrededor—En este lugar yo he venido solo a observar el mar, pero nunca había sido tan maravilloso como hoy, porque estás tu aquí conmigo— me abraza con más intensidad, la calidez de su cuerpo era agradable y más en esta noche tan helada. —Centrémonos en nosotros entonces, ven, vamos a observar el mar juntos. —Le dije y nos acomodamos en la arena. Detallando las olas del mar, pude ver serpientes de agua, su piel parece un espejo, la luz de la luna reflejándose en la serpiente hace que parezca rayos de luz bajo en agua, como luciérnagas. - Viste que hermoso es el mar, pero más satisfactorio es verte a ti —en eso acaricia mi cabello. Me levanto de la arena y entro a la playa, solo dos metros lejos de la orilla. - No puedes estar sola en el mar, si te ahogas después quien va a salvarte—menciona entres risas y a la vez coqueteando. —Que espectacular se siente esta agua, tenía años que no veía la playa, siempre entre mi trabajo y rutina había olvidado lo lindo que es salir. —giro mi cabeza para observar la luna. De repente, andrew me toma por cintura y me acerca hacia él y estando frente a frente, mi corazón se acelera a tal punto que siento que lo voy a vomitar. —Quiero que nos amemos con la misma intesidad toda la vida. Eres mía, y yo soy muy egoísta con lo que es mio. En ese trayecto nos acercamos más a lo hondo. El agua llegaba hasta nuestros pechos, se sentía hermoso disfrutar este momento. Luego siento como nuestros rostros se acercan, en lo que Andrew deposita un beso en mis labios, sintiendo los suyos Aquel beso se había puesto aún más apasionado, nuestras lenguas estaban en un vaivén bailando una con la otra, sin importar si fuéramos vistos, la adrenalina y sentir de aquellas sensaciones que nos inundaban a través de un simple beso y toque de labios Fue un momento mágico para nosotros, hace años no sentía un beso de esta manera. Luego de todo esto nos dirigimos hacia la habitación, subimos por el ascensor. Llegando a nuestro piso entonces vamos por el pasillo y entre risas y abrazos por la alegría de estar juntos. Entramos a la habitación y decido ir a bañarme. - ¿Puedo ir contigo?—me pregunta con una mirada pícara. - No, quiero bañarme sola, ¿Acaso creíste que todo sería tan fácil? Pues creíste mal mi amor, esto no será tan fácil—cierro la puerta y entro al baño. Estando dentro de este baño hermoso me siento libre, cómoda, paso a la ducha y por fin puedo sentir la calidez del agua que va recorriendo mi piel como gotas de lluvia sobre las hojas del campo, nunca había disfrutado tanto tomar una ducha como hoy. Además me da vergüenza que Andrew me vea completamente desnuda. Nunca hemos hecho nada más allá de simples y apasionados besos, aunque no puedo descartar la idea. Después de todo, estamos solos aquí nadie me puede prohibir nada. Estamos bastante grandecitos, nuestra decisiones son las únicas que cambian nuestras vidas. Termino de bañarme, y me veo en el espejo una vez más, para asegurarme que no estoy despeinada o mal arreglada, salgo del baño. —Listo Andrew puedes entrar tu —estuve a punto de ir a buscar un vaso para tomar agua. Se interpone en mi camino bloqueando la salida— Ya va, pero yo si quiero que te bañes conmigo. Lo dijo tan descaradamente que me causó muchísima risa. — Yo me pude bañar solita estoy segura que tu también puedes—no pude contener y lo digo entre carcajadas. Rendido ante mi reacción entra al baño de golpe cerrando la puerta detrás de él. Me dirijo a la cama para acostarme, después de tantas emocionadas encontradas y un largo viaje que me tomo de imprevisto. Siento el agotamiento en su máximo punto, mis ojos se cierran solos, pero los nervios de pensar que dormiré en una misma con Andrew no me dejan conciliar el sueño ni un poco. Andrew sale del baño y se tira a la cama confiado como si fuera algo que nos pasara siempre Decidimos acomodarnos en la cama para poder dormir, esta noche será larga... O al menos eso lo sería para mí.
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