Oliver Salgo de la reunión de directivos con dolor de cabeza, de solo recordar que Kate no vino, hace que toda mi sangre hierva producto de la rabia. Entro en el ascensor y presiono el botón que dirige a mi oficina, antes de que las puertas se cierren, una mano se interpone haciendo que detenga el ascensor. -disculpa, no me fijé que había alguien -dice y cuando mis ojos detienen en la chica, la reconozco rápidamente. -señorita Millows ¿verdad? -digo observando sus ojos cafés. -si señor. Aunque sabe que me puede llamar solo por mi nombre -me sonríe mostrando sus blancos dientes. Le doy una sonrisa de labios cerrados. -Cassie -digo y su sonrisa se ensacha -lo tendré en cuenta. Ella asiente y las puertas se abren. Salgo apresurando el paso, dejándola con la palabra en la boca. Entro a

