Me alejo no queriendo ver su reacción, soy patética, nunca me imaginé al borde de sentimientos para declararlos, mi mente da mil vueltas procesando todo. Estoy nerviosa y empiezo a sentir el desazón en mi corazón previendo lo que va a decir ahora y no sé si estoy lista para sus palabras. No, cuando no sé si me va a hacer pedazos. No le doy la cara, no soy capaz de hacerlo. Su silencio me desespera, quiero que diga lo que sea, ya sea bueno o malo, solo necesito una respuesta ya. -Katerine -por fin habla, el latido de mi corazón en mi pecho no deja de sonar en mis oídos. Siento como su piel hace contacto con la mía cuando me agarra de los antebrazos hasta hacerme voltear. Lo miro a los ojos y no sé que es peor, si lo que me hace sentir con solo un roce o su cara de ya lo sé, por lo menos

