Me abalanzó sobre él, dispuesta a matarlo. Eso es lo que necesito, matarlo. Mis venas duelen como si por ella estuviera corriendo lava ardiente. No deseo ser liberada, en realidad deseo destruir todo. Destruirlos a todos. Grito. Grito cegada por el odio que esa maldita persona ha creado en mí. Voy hacia él, dispuesta a matarlo. Pero antes de hacer algún movimiento, cae sobre mí agua helada dejándome inmóvil. Sin tiempo de reaccionar, soy envuelta en una gruesa sábana y cargada para ser llevada a algún lugar. Pataleo con la intención de liberarme. El lugar donde me inyecto me quema, la razón me abandono y el odio es quien dirige todo en mí. Odio por él, odio por todo lo que me ha pasado. Odio por todos. Entre gritos bajan las escaleras conmigo a cuestas. Al poco tiempo, soy mont

