¡Tus celos, mi salvación!

1046 Words
Me levanto muy de mañana para alistar mi almuerzo y el de Dennis, no tengo mucho tiempo sin embargo me gusta verme linda ya saben la presentación y la primera impresión siempre es importante. —Amiga.... Me grita Bianca una de mis compañeras del trabajo y mi mejor amiga. —Hola Bianca, buenos días. —Amiga, no quiero aguacharte. ¿Qué pasó ayer? —¿Aguacharte? que son esas palabras amiga. —Bueno en mi diccionario es ponerte triste.... Normalmente Bianca suele inventar palabras que para mí están fuera de órbita, pero en fin me divierto con ellas y al final las termino diciendo. —Oh entiendo, bueno la misma miércoles, tengo que pagar la mitad de las cuotas de los préstamos de Dennis y como no sé si vaya a poder empezó a gritar que todo es mi culpa. —Hay amiga deberías de pensar si es buena idea seguir en una relación así. Mira no te deja ni siquiera hablar con los chiquillos, te revisa el celular y las r************* como si buscara un amante ficticio. —Lo sé amiga. —Bueno, solo piénsalo ¿sí? —Lo haré. No sé, pero trabajar me hace olvidar mis problemas aun siendo simplemente una vendedora y darles un trato bueno a los demás me da la sensación de ser mejor persona. Intento mantener una sonrisa nunca se sabe quién puede necesitar una para alegrar su día o al menos eso creé mi madre. —Buenos días Srta., podría ayudarme por favor. Al darme la vuelta me quedo impresionada, un hombre alto bastante corpulento con buenos músculos pelo n***o, su piel blanca y de ojos verdes; aunque no quisiera admitirlo el Joven señor se me hace muy, muy apuesto y estoy segura que sabe que me haa impresionado por más que lo intenté disimular, mi amiga abrió la boca al ver semejante escultura, tanto que por poco hubo que levantársela del piso. —Claro, dígame en qué puedo ayudarlo. —Estoy buscando un traje que pueda combinar por favor con esta corbata. —Con gusto, ya casi regreso. Busco algunos trajes mientras el caballero espera, él escoge un hermoso traje azulado, paga y se marcha dándome las gracias. Bianca nunca es de disimular y esta no es la excepción está tan anonadada con la belleza de ese hombre. —Amiga ese bombo, está mmmm —Estás loca enserio, pero tienes razón amiga. —Esta guapo amiga, qué puedo hacer o decir. Mis compañeros de trabajo organizaron una salida para festejar que este mes duplicamos las ventas y bueno no sé si pueda asistir, aunque quisiera ir. El administrador se acerca para invitarme. —Gabi, iremos todos a cenar ¿vas a ir cierto? —No creo que pueda. Estoy intentado explicarle cuando entra Dennis y al verme hablar con él se enfurece. —Con su permiso.... Le digo al administrador y el asienta con su cabeza. —¿Qué sucede Dennis? Al acercarme a él empieza a gritarme y me hala con fuerza del brazo hacia las escaleras, tanto que por más que intento no caerme salgo rodando por las escaleras a la vista de los dependientes y algunos visitantes que aún quedan en el centro comercial. Lo último que tengo en mis recuerdos es todo dando vueltas conforme voy cayendo, un “BOOM, BOOM“ en cada grada que mi cuerpo toca y un relejo blanco que se va envolviendo en una profunda oscuridad. Al despertar siento como si un camión me hubiera pasado por encima, mi cabeza duele tanto que no puedo ni siquiera pensar en donde estoy y que pasó. Volteo a ver a mi alrededor y me doy cuenta que estoy en un hospital, junto a mi está un hombre que siento que ya he visto antes, pero no logro coordinar mis ideas. —¿Qué pasó? Pregunto viendo todo a mi alrededor. —Tuviste un accidente, caíste por las escaleras del centro comercial. — ¿Dennis, donde está él? —No sé quién sea, pero el señor que estaba contigo cuando caíste, está bajo custodia por lo que te pasó. ¿Cómo te sientes? —Sí él es Dennis…. En qué estaba pensando Dennis, se volvió loco de verdad.... —¿Cómo llegué aquí? —Iba saliendo de una tienda cuando te vi caer, llamaron una ambulancia, pero al ver que estabas inconsciente y el golpe en la cabeza fue tan fuerte que empezaste a sangrar, decidí traerte yo mismo. ¿te sientes bien? —Realmente me duele todo, en especial mi cabeza. —El golpe en tu cabeza fue bastante fuerte. Me alegra que hayas despertado. —¿Cuánto tiempo llevo aquí? —Llevas prácticamente un día y medio. No te preocupes solo trata de descansar, ¿ok? Yo sonrío, aunque habla muy bien español sé que no es originario de este país. —Está bien. Disculpa ¿cómo te llamas? —Alessandro. me sonríe muy tiernamente. —Mucho gusto, soy Gabriella. Gracias por ayudarme. Volví a cerrar mis ojos y me quedé dormida de inmediato que no sé cuánto tiempo pasó desde eso, pero cuando desperté me encontré sola en la habitación. No sé qué voy a hacer después de esto, algo sí es seguro y es que no pienso seguir en esta relación, aunque fue un accidente no voy a permitir más esto, ya no. Creo que todo tiene un límite y este fue el mío. Se abre la puerta de mi cuarto, los investigadores quieren que dé mi versión de los hechos, parece que Dennis saldrá de prisión, al final fue un accidente. —Voy a separarme de Dennis… me digo a mí misma. —¿Gabi? —Hola Bia, si soy yo. Pega el grito más grande de su vida. —Amigaaaaaa, estaba preocupada por ti. ¿estás bien? —Si amiga, estoy bien por dicha. Llamaba para avisarte que estoy bien y para que le digas al jefe ¿vale?. —Está bien amiga…Te quiero Gabi, cuídate. Si necesitas algo llámame. —Gracias Bia, también te quiero. Cuelgo y siento una sensación de que todo saldrá bien, estoy haciendo lo correcto, sé que será así, aunque una pequeña duda se asoma probablemente sea por enfrentarme a tal situación. Todo marchara bien de ahora en adelante.
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