Desde aquel encuentro con ese hombre y sus bellos hijos , Sara visito varias veces la villa de la familia Macquenzie, se sentía como en casa con aquel hombre y sus hijos, olvidaba todo lo demás, además no podía sacar de su mente aquel beso. No le había dicho nada a Rubén, no sabía porque, pero desde ese encuentro en la heladería, soñaba cada noche , con personas y lugares que no creía conocer. Cada noche soñaba con alguien tratando de matarla, a veces despertaba gritando, Rubén acudía de inmediato a verla ellos ni siquiera compartían habitación, Rubén realmente se había enamorado de ella y a pesar de desearla con todas sus fuerzas no se atrevía a forzarla. - Amor estás bien ??, Sara cariño despierta!!- dice Rubén. - Quuue pasó??- dice ella algo adormilada - Estabas gritando cariño

