Christ…
El tráfico pesado y la compañía de Natacha que no para de hablar, han llevado mi irritación a un grado superior. Llegamos al lugar donde se colocan los nombres de gente famosa del entretenimiento local. Es algo que reconoce el ascenso de las figuras de la industria.
Al llegar, un montón de periodistas me abordan con preguntas sobre la construcción del muro y otros proyectos importantes que está llevando la empresa.
En medio del tumulto sentí una mirada. Magnéticamente voltee a ver, mis ojos hicieron contacto con una figura toda sofisticación al otro lado de la acera. Me impresiono su estatura. Vestida con un glamour profesional que grita poder y mando. Con unas gafas que ocultan la mayor parte de su rostro, pude ver la muesca de disgusto al verme. Justo en ese momento, Natacha, pasó su mano por mis hombros distrayéndome un momento en el que retiraba el toque. Acto seguido mire para ver como la chica dio la espalda y se fue.
…..
-Me alegra estar aquí, Chris, este lugar está muy de moda- la escucho apenas entramos.
-La comida es excelente, por eso vengo- doy una mirada panorámica y ahí está la dama que vi hace un rato, en compañía de un influyente empresario.
Ocupo mi puesto olvidando ayudar a Natacha. Me distraje mirando hacia la mesa que ocupa la beldad que me arrugó la cara hace rato. No había visto esa mujer antes.
- ¿Ya viste quien está de camarera? - la miro sin entender.
- ¿De qué hablas Natacha? - le preguntare al doctor si es normal que una embarazada hable tanto
-A tu izquierda, mira con discreción, es Pía- hago lo que dice y sonrío con autosuficiencia cuando cruzamos la mirada.
De ser la hija consentida de su familia, ahora es camarera. Por lo menos buscó trabajo en un lugar con estilo. Olvidé advertirle al empresariado para que no la contrataran más que en sitios de mala muerte.
-Eso les pasa a las personas que vanen contra de mis intereses- digo sin remordimientos. Me expuso a la opinión publica en algo tan privado y personal como mis deseos de paternidad.
-Estoy de acuerdo contigo, no puede uno dejar que los otros se burlen de ti en tu cara.
-Detesto que me engañen y no se manejar los desplantes querida. – trato de enviarle un mensaje, espero que lo capte.
La voz autoritaria de la dama elegante llama mi atención a cada momento. La seguridad de sus palabras no da espacio a dudas o negativas solo a sumisión total.
Al terminar de almorzar, Natacha se disculpa para hacer unas llamadas e ir al baño. Inquieto por saber el nombre de la mujer me levanto a saludar a Domeniche. Antes de llegar a su mesa ella se escabulle hacia los lavabos sin siquiera notar mi gesto.
Ya que no está en la mesa descarto la excusa de acercarme a saludar, mi interés no está en ese hombre carismático acusado de lavado. Me dirijo al baño que parece ser el lugar donde van todos amatar el tiempo.
Me tardo respondiendo unos mensajes. Al llegar a la mesa encuentro a Natacha toda descompuesta. Como si hubiese tenido una discusión. Me preocupé
- ¿Sucede algo Natacha? ¿Por qué estas alterada? ¿Qué paso en el baño?
-Chris! – solloza- esa mujer me agredió
- ¿A quién te refieres? - miro alrededor y la dama elegante eleva las cejas con una expresión de disgusto hacia mi persona y sonríe ¿Qué diablos le pasa a esa mujer?
-Mejor llévame al doctor, no me siento bien
-Dime si esa mujer te lastimó- ahora soy yo el que la ve con desprecio. Es la única persona que estuvo en el baño al tiempo que Natacha.
-No hagamos un escándalo, me preocupa el bebe- me aprieta el brazo como si le doliera algo. Me desespero y la tomo en brazos para salir más rápido del sitio. Antes de salir hecho otra mirada a esa mujer nos miramos desafiantes. Es una promesa que nos volveremos a ver.
Isi…
- ¿Qué hacemos aquí Thea?- mi amiga arquitecta siempre espera mi admiración cuando se construyen sus diseños.
-Quiero ver como quedo el diseño de este restaurante- me empuja hacia adentro.
-Y de paso comer la especialidad de la casa, hazme otro cuento- le encanta la buena comida.
-Pues te cuento que el diseño es mío, - eso ya lo sé- Quiero ver cómo lo ve el público, el ingeniero estaba escéptico de la funcionalidad para un lugar de comida- miro asombrada el espacio, es innovador.
-¿Desde cuando los ingenieros contradicen un diseño?- entramos por completo, el sitio esta vacío- ¿Dónde está el público?
-Tonta, eres la primera en verlo, quiero tu opinión- ¡ahh!
Veo el espacio con forma triangular. Es extraño, pero llama la atención. La entraba está ubicada en el vértice y se abre a los ángulos hasta la base.
-¡Wow! Thea, esto es increíble, poco común y exquisitamente pensado. Prácticamente no se ve de donde viene la comida. Todo es estancia para los comensales.
Las paredes de los lados son de cristal. Avanzamos y de pronto de la pared derecha se abren las puertas automáticas dejando ver la enorme cocina.
-Lo mismo ocurre en la pared contralateral dando paso al bar-dice orgullosa.
-Esto es genial, pero se abrirá con el paso de los clientes- niega sonriente.
-No amiga, solo abren al percibir un sensor colocado en el gafete del personal que tiene acceso a esos espacios
-Abrió cuando pasamos nosotras
-Fea, tengo el sensor aquí en la pulsera- ¿Cuándo se puso esa pulsera?
-Solo estaba comprobando los hechos, es mi deber como critico- le guiño un ojo tratando de engañarla y ocultar mi ignorancia.
-Todos los empleados llevaran una pulsera que abre el lugar en el que les corresponde trabajar.
-Muy bien ahora probemos la comida- sé que es su parte favorita.
-Debemos esperar al ingeniero, te lo quiero presentar- otro más.
-Paso doble fea, no voy a hablar de blocks y varillas, diviértete tu restregándole a la cara que eres mejor que él.
-Se lo he dicho y no me cree, si se lo dices tú te hará caso.
-Disfruta tu cita que no hare la tercera rueda de esta bicicleta. -se carcajea.
-¡No es una cita Isi, es trabajo!
-Yo no trabajo contigo.
-Acaso no puedo crear conexiones entre mis amigos
-Culpable, te descubrí. La próxima vez traeremos a nuestra a miga magistrada, ella llevara el juicio imparcial donde quedaran expuestas tus verdaderas intenciones
-¡Fea!
-Doble fea, nos vemos- Salgo apresurada antes que me convenza de presentarme un ingeniero más.
Mientras se queda sola viendo los detalles de su diseño.
-Arquitecta.
-Ingeniero Lujan, llega tarde
-¿Usted no ha llegado muy temprano?