Ahora estoy en el baño escondiéndome como una vulgar delincuente, de esos que suelo enviar a prisión. Eso estuvo de locos, en una sala de restaurante, dos que apenas se conocen y que encima no se toleran. Estoy que no me creo esas habilidades con un hombre al que detesto por ser como es, pero que me gusta, me atrae y prende como televisor de antes, que funciona cuando le ponen la mano en el lugar exacto. “eso ocurrió con ropa”, sudo de pensarlo. Voy a volver a la mesa y voy a mirarlo de frente porque ambos obtuvimos algo. A mí, se me han intensificado las ganas de echarle mano hasta quitarme de encima la curiosidad que me ha surgido ¿Cómo será sin ropa?. -no, no voy a volver ¡ayyy! “trágame tierra” pero que sea con él- jijijiji. ..... Espero atento observando hasta que mi chica ley reg

