James siempre fue un chico tímido, todos lo veían como un ejemplo a seguir era un chico inteligente, atlético, sobre todo guapo, muy guapo y muy amigable, se podría decir que era la viva imagen de la extroversión, pero su realidad era completamente diferente. Los padres de James esperaban la perfección de él, al ser el mayor toda esa carga caía sobre sus hombros, James no podía fallar, James siempre tenía que sonreír... James tenía que ser perfecto. Con el paso de los años se acostumbró a ser lo que los demás esperaban de él y a estar rodeado de muchas personas que lo trataban bien, pero en el fondo solo quería ser normal, ser tratado como cualquier persona y de ahí nació su fijación por Jade, la chica era todo lo contrario a él; decía lo que pensaba, miraba mal a todo el mundo y nunca h

