La feria de verano es lo más top del año, juegos llenos de absurda diversión, parejitas entrando al castillo del terror para tomarlo como excusa para estar cerca y posiblemente follar, comida deliciosa y ruido, mucho ruido innecesario, pero lo soporto todo con tal de comer de la deliciosa parrillada traída de la ciudad y lo mejor, tengo a un chico lindo pagando todo por mí ¿Estoy en el cielo de las ferias? No creo que merezca tanto... bueno, ya eso es problema del que creyó que lo merecía. James a mi lado se roba las miradas de las chicas del pueblo, algo raro (Noten mi sarcasmo) y ahora con su cabello azul se ve ridículamente lindo, no puedo permitir que vean mucho tiempo lo que me pertenece... vaya que primitiva soné casi como un... hombre. Asco. —¿Qué quieres hacer primero? —pregun

