Luke. - ¿Seguro qué es por aquí, viejo?- volví a preguntarle a mi padre como por quinta vez con desesperación, mientras que seguía en el piloto con las manos al volante manejando sin rumbo alguno en ese bosque de Terraburgo. A la par de que mi padre yacía sentado a mi lado, dándome indicaciones. - ¡Estoy seguro, hijo! ¡De seguro se fueron por esa dirección!- dijo, y señaló con su dedo por el vidrio en una dirección, completamente seguro de que era por ahí que se había ido. Y yo volví a asentir, teniendo la esperanza de que ese fuera el camino correcto. «Maldición, ¿por qué tuve que perderle el paso a Racso?» Solo quería encontrar a Alex. Solo quería tenerlo otra vez conmigo. Solo quería protegerlo. ¿Estará bien? ¡Maldita sea! «¿Cómo estás, Alex?» La desesperación me comía por dentr

