Tino D. Así fue como otro verano paso, continué con mis estudios y la rutina de mi día a día, en ocasiones cuando mi tiempo libre me lo permitía iba al bosque para recordar los increíbles momentos que pasábamos juntos, recorría de lado a lado nuestros lugares preferidos, a él le fascinaba el lago siempre íbamos ahí al atardecer ya que le recordaba el momento en el que nos conocimos. Por otra parte, estaba Ivette quien poco a poco mostraba intenciones de hacerse cercana a mi invitándome a tomar un café o a algunas reuniones con su círculo de amigas, recibí muchas de sus invitaciones durante aquel año, pero no preste atención a estas, ella y yo definitivamente no teníamos nada en común. Corría ya junio del año 1963, Luca llego de viaje y yo no podía estar más feliz, esta vez fui al aeropu

