DAVID —¿En serio acabas de besar mi mano? —pegunta una vez que me he acercado y he tomado su mano. No puedo creer que sea la misma chica del teléfono. Pensándolo bien... son la misma persona. Exactamente la misma. —Si. Es educación —respondo y contemplo lo linda y limpia que se ve así vestida. Reconozco que la mujer es atractiva, en cada faceta que la he visto siempre luce impecable y hermosa. —Es anticuado, ¿Cuántos años tienes? ¿Cincuenta? —Se vuelve mis padres, luego hacia mí— Sin ánimo de ofen... —Vuelve otra vez su mirada y se sorprende al ver a mi madre—. ¡Oye! Yo a usted la conozco. —Hola querida. Por supuesto que me conoces, esa asesoría que me diste aquel día me ha ayudado mucho. Que alegría saber que eres la hermana menor de Amelia. —A mí me da gusto saber que usted es la m

