MANUELA Prepárate. La palabra de David en su último mensaje tiene a mi sangre corriendo a mil por hora. No tenía pensado que algo como esto sucediera y mucho menos sextearme con él o pedirle que viniera a casa para hacer algo más que solo hablar. No puedo creer lo excitada que estoy, cómo mi sangre ruge ansiando verle, poder desahogarme de la manera correcta. Desde el medio día no he podido dejar de pensar en él, sus palabras sobre arrojarme sobre el capo el auto, luego sobre la mesa y volverme loca... Sí, como que ha despertado mi bestia salvaje interna. Adicional a ello, no he tenido buen sexo en un buen tiempo, y las dos veces pasadas que lo he intentado, David lo arruinó. Saber que lo ha hecho por el simple hecho de envidiar el lugar del otro chico fue lo que necesité para intentar

