MANUELA — ¿Mamá? — Me sorprendo al encontrar a mi madre en mi puerta, un domingo, a las nueve de la mañana. Afortunadamente David no durmió aquí anoche, llegué demasiado tarde después de revisar todo para mi fiesta este sábado en la noche. Estuvo hasta la seis conmigo y luego se reunió con sus primos y amigos en casa de Nate y Sofí. Las chicas y yo estuvimos hasta pasadas las dos de la mañana en la tienda. Es por ello que casi no me levanto cuando tocaron a mi puerta, pero como mi madre es realmente insistente, aquí estamos. —Cariño, te ves horrible. Son pasadas las nueve ya deberías estar lista y limpia. —Mamá, anoche llegue demasiado tarde. No he dormido mis ocho horas. —Y ya no lo harás. Ve y báñate debemos salir. — ¿Salir? ¿Dónde? — Me dejo caer en el sofá y abrazo a Boris como s

