DAVID Dejo que Juan y el idiota de Gonzalo, quien no ha dejado de coquetear con Manuela, ayuden a las chicas a instalarse; mientras cambio mi camisa por la del equipo y llevo unas cervezas y golosinas a la sala. —No puede ser —exclama la chica que me odia con fervor. —¿Qué? —Entrego las cervezas y espero a que tome la que estoy brindándole. —¿Por qué carajo eres hincha de los azucareros? Si hoy perdemos es por tu culpa. —¿Qué tiene que ver el perder el juego de hoy conmigo? Y si Manuela, a mucho honor soy un hincha verde. Tenemos algo en común al menos. Resopla y rueda los ojos. —Preferiría que fieras un diablo rojo. Y será lo único en común entre ambos. Y si hoy perdemos será porque tú eres un bulto de sal. Miro a todos a mi alrededor confundido, los idiotas de mis amigos sonríen y

