La música se detiene, el rey se levanta y todos guardamos silencio. – Es una gran noche y les agradezco a todos por estar aquí y compartir este momento, hoy no solo celebramos el compromiso de mi hijo el príncipe William Daigo Tercero y la señorita Griselda Solmo. La reacción es de sorpresa. – También, festejamos el acuerdo de paz con el reino de Tiara y el territorio de Barbaros – señala con la mano el lugar donde esta Alexis y todos lo miran. – A partir de hoy nos dirigimos a un día en el que nuestros hijos puedan crecer sin conocer la guerra y este laborioso ejercicio de entregar medallas, ya no será necesario. Hay algunas risas. El vocero del rey aparece con una caja. – Por su buen juicio y decisión en el campo de batalla, entrego esta medalla al comandante Ronald Bastián. El h

