-Recuerda traer el trabajo para mañana. Hoy lo dejé pasar por el tema del golpe y la pérdida de tiempo en la enfermería, pero si no me lo das mañana, te repruebo. -dijo el profesor de Biología mientras salíamos de la escuela, él con su maletín- -Oh, me hiere el corazón saber que me va a reprobar... -tapé mi boca dramáticamente- Está bien, no lo olvidaré. Gracias por no decirle al director. -Aunque dudo que haya hecho algo al respecto. -añadió- Eres la debilidad de los profesores y directivos. Hasta la cocinera te adora. -Eso es por que mi inteligencia y carisma los cautiva. -dije con arrogancia- -Un vasito de humildad para Gala... -murmuró lo suficientemente alto para que yo oyera- -¡Oiga! Acéptelo. Si yo fuera una chica llena de reprobados no me querrían. El único que me detesta es e

