A la mañana siguiente Melisa se despertó tranquilamente y relajada. Ya había podido conocer a los padres de Isabela y todo había salido bien así que todo el estrés que había acumulado por la espera de la reunión se pudo liberar al fin y de esa manera poder descansar. Ella bajo al comedor tarareando una canción y cuando llego y vio a Alfonso desayunando lo saludo alegremente. Realmente estaba de buen humor. -Algo bueno te sucedió?-pregunto Alfonso mientras tenia un documento en su mano derecha mientras en la izquierda tenia una taza de café. -Claro que si!!-contesto alegre mientras recibía la ensalada de fruta que le dio Camila. -Eso es bueno-dijo mientras dejaba el documento y tomaba un bolígrafo y escribía algunas cosas en otro papel que estaba en la mesa. -Ah!! cierto-dijo de repente

