CAPITULO XXXVIII INICIO DE LA TORMENTA PARTE 1 Alex Cuando llegue a mi casa, todos, al menos la mayor parte de los soldados estaban muertos, Silvio tirado en el suelo, y Lidia escupia sangre, seguía lastimada, y su cuerpo sin duda estuvo débil debido a las consecuencias del ataque que habíamos recibido ambos por haber perdido demasiada sangre, Mateo fue detrás de mi, me apresure a llegar a la habitación de Bet, ella no estaba, ese maldito se la había llevado, los sobrevivientes, entre ellos el comandante de los guardianes seguía de pie, sentí una ira que recorría cada centímetro de mi cuerpo. –Alex: Son unos completos inútiles, ¿Cómo explicas que tan fácilmente pudieron entrar a hacer lo que se les ocurrió?, mereces que te mate aquí mismo. Mis ojos se volvieron rojos, rompí los huesos

