CAPÍTULO V SOLOS Alex Tener a Beth a mi lado después de tanto tiempo, hizo que por un momento me olvidara de mi padre y sus intenciones, me sorprendí por el hecho de ni siquiera haber intentado lastimarla dejándome llevar por mi sed de sangre. El dolor que siento en mis malditos brazos es cada vez peor, desconozco el contenido de las jeringas, las cuales me aplicó mi padre. Lo cierto es que tienen mucho que ver con este nuevo sufrimiento físico, aún más fuertes. Tras beber sangre humana, el dolor es menos agobiante, pero se está volviendo una necesidad incontrolable, ahora mismo lucho con mis instintos, tampoco quiero que Beth se sienta utilizada cada vez que la veo. Ella duerme tranquilamente, desearía hacer lo mismo pero no sé a dónde ir o qué camino tomar, La Comunidad Alfa apoya al

