—Es lo último en sistemas de seguridad. Fueron desarrollados por la prestigiosa empresa Krausse. —Oh, ya veo. —Murmuro, asintiendo con interés mientras el escáner termina de registrar mis datos. Después de un rato, me hacen esperar, pero no unos minutos, sino casi una hora, ¡Esto es un abuso! ¿Porque soy la última? —Srta Elara.—Al fin.—Sígame porfavor. —¿Qué? Pero... Guardo silencio al ver su serio rostro y la sigo a paso firme hasta subir unos pisos más en el ascensor. —Disculpe, ¿Acaso hice algo mal?.—Pregunto antes que abra la puerta. —La verdad no sé.—Responde apenada.—Solo me indicaron que debía traerla con el jefe de nuestros abogados, pero no creo que sea nada malo. Por un instante pienso en que puede ser amigo de Landon, que ya me descubrió y le pidió a este hombre que me

