El reconocido joven se bajó del auto, esperando pacientemente a que sus padres bajaran, se encaminaron con elegancia a la fiesta. Chanheo ignoraba totalmente al resto de su familia, aún no les perdonaba lo que habían hecho estos. La fiesta era igual que siempre, aburrida y monótona, pero con la mirada buscó a la única persona que podía quitarle su malhumor. —¿A quién buscas? —preguntó elegante y arrogante, el menor lo ignoró totalmente. El alfa frunció el ceño y siguió observando a su hermano, sonrió malvado al ver cómo Chanheo observaba a una persona en específico a lo lejos. —¿Acaso tienes pareja y no me habías dicho? ¿Qué clase de hermano menor eres? —dijo juguetón, logrando que el menor perdiera la paciencia más de la cuenta—. Oh vamos, ¡me lo tienes que presentar! Chanheo gruñó p

