ACE Sentado en mi silla, me incliné hacia adelante y apoyé las manos en mi mesa. Era más atractiva de lo que había anticipado. Había esperado a medias que apareciera una “calabaza encantadora” para la entrevista, pero no fue así. Al menos la foto en el teléfono de Zayn había demostrado que no se tomaba demasiado en serio. Tenía prioridades firmes para mi personal. Lo último que necesitaba era otra cara bonita o una lamebotas que se derrumbara bajo presión; esos eran mis pensamientos exactos mientras escuchaba su discurso bastante aburrido sobre sus logros universitarios. Podía notar que estaba nerviosa, y era obvio que intentaba desesperadamente ocultarlo, lo cual en sí mismo no era algo malo. Conseguir este trabajo parecía ser crucial para ella, pero algo no encajaba. Seguía mirándome co

