10 AÑOS ATRÁS Coloreo con cuidado la gran flor que hay dibujada en mi cuaderno, procurando no salirme de las líneas negras. Soy muy perfeccionista y no me gusta que quede desigual. Anda que no habré roto folios por eso. No sé ni si los colores que estoy poniendo, combinan. No sé si estoy apretando demasiado la pintura que utilizo con mis dedos. Puede que sí, puesto que ya se me han roto tres. Mi cuerpo está dentro de mi cuarto y sentado sobre la silla de mi escritorio. Mi mente está en otro lugar muy pero que muy alejado. Mi abuela me acompaña en casa o, más bien, está de cuerpo presente en el salón por si yo necesito algo. No está conmigo. No quiero a nadie conmigo. En este momento en concreto, deseo estar sola. Me gusta la soledad y pensar en mis cosas. Le doy muchas vueltas a la cabeza

