(2014) Sentía a la vibración de mi celular me obligo a abrir los ojos de golpe, quise maldecir, era sábado en la mañana, estaba de vacaciones y no único que quería era dormir hasta tarde para despertar y tirarme en el sofá y no hacer nada. Ignore el celular sin mirar quien me llamaba. Me di vuelta en la cama, dándole la espalda al aparato electrónico. Respiré hondo e hice el intento de volver a dormirme. Escuche un ruido en el pasillo, luego unas llaves moverme para posteriormente, abrirse la puerta. La única persona a la que le había dado llaves de mi apartamento era a Evans, en ese momento me odie por eso. Me puse una almohada sobre la cabeza, lo odio, lo odio. Sus pasos estaban cada vez más cerca. –¿Por qué no coges el celular? – maldije bien bajito, ¿Por qué señor? No le respondí, –

