Aquellas hermosas palabras dejaron a Hank más que feliz. Sabía que no sería un camino fácil pero al menos su madre lo apoyaría en su nueva vida de casado. —Tus ojos están iluminado— le dijo James mientras descansaban sobre la cama del cuarto escarlata. —Creo que no podría estar más feliz después de esa hermosa propuesta— dijo el pelinegro dándole un beso en esos ardientes labios. El mayor lo atrajo a su cuerpo pasando sus manos por esa fría espalda, el sudor se había secado por lo que la piel se sentía algo helada. —Te voy a calentar— le dijo James agarrándole fuerte el culo. Hank se puso sobre el mayor y lo besó con lujuria, sus manos acariciaron suavemente ese trabajado cuerpo mientras acomodaba su culo sobre el duro falo de James. —¡AHH!— el pelinegro contrajo sus músculos sintie
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


