Hank se sentó lejos de la entrada de aquel edificio. Sabía que podía salir Kemy o sus padres y realmente no quería una discusión de ese calibre en la calle. Puso ambas manos en su rostro y comenzó a llorar. Tenía tanta rabia y tristeza sentía que odiaba a Kemy, ésta vez su ex se había pasado con llevar a sus padres a una cena improvisada y además bajo mentiras. Sólo quería llegar a la mansión y olvidarse de ese enorme dolor. Sí sus padres debían enterarse de la verdad, debió ser por boca suya y no por terceros. Realmente odiaba a esa chica. De pronto un Audi se detuvo frente a él. —Amor— aquella voz fue un almíbar para su alma. Hank levantó la vista viendo a James arrodillado frente a él—¿Qué fue lo que pasó?— preguntó acariciando su rostro para limpiar sus lágrimas. —James— le dijo Ha

