*****Metas especiales Al llegar a mi departamento todo estaba limpio, organizado y pintado de color rosa, había un gran letrero de bienvenida con globos y una mesa servida con todas las delicias que no me hubiera podido imaginar, ese era el mejor regalo de bienvenida que me podían ofrecer. También estaba mi querida madre, no sé cómo habían hecho pero estaba allí y apenas la vi me derrumbe en sus brazos y ella lloraba a cántaros abrazándome a su cuerpo y frotando mi cabello, diciéndome tantas cosas lindas que nunca antes me había dicho. Este día jamás se borrará de mi memoria había conseguido tener a las personas que más amaba bajo el mismo techo, como una segunda oportunidad para valorar la vida y a quienes de verdad me amaban. Todos los días desde mi celda desde mi despertar, hasta que

