********Cobrando unas deudas. Tuve la impresión de que la acosadora era una chica delgada, bonita porque era la única que no podía sostenerme la mirada. No quería parecer desesperada así que no le pregunté. Llegó el momento en que todos nos despedimos porque debíamos madrugar para hacer una rutina de ejercicio. Nos fuimos a nuestra tienda y sacamos los sacos de dormir, encendimos una lámpara mientras acomodábamos todo. Luego la apagamos para poder ver el cielo, estaba despejado y nos permitía observar las estrellas en el firmamento. Me acosté en el pecho de mi amado David y empezamos a hablar de tantas cosas, de que extrañaba a mi hijo montándose al caballito encima de mí antes de irse a dormir. Y entonces él habló: __ Sabias que yo amó a Santiago con el alma sin importarme nada porqu

