Conduje sin rumbo por algunos minutos antes de regresar a la empresa, no podía dejar botado mi trabajo (aunque es lo que había hecho hace un momento), arregle mi maquillaje y me obligué a mostrar una sonrisa. Durante el resto del día no hubo nada más en mi mente que aquella escena que había presenciado, me sentía como una hipócrita, había estado ignorando a Raúl hace meses, después de lo que pasó con Vlad, no tenía el valor de verlo a los ojos, pero su traición, la de Kenia, dolía a pesar de que sentía que yo también lo había traicionado. Deje que el trabajo inundará mi mente, eso hacía cada vez que intentaba olvidar a Vlad y ahora tenía que servir para olvidar a Kenia y a Raúl, para cuándo me di cuenta estaba sola en la oficina, solo la luz de mi escritorio estaba encendida, y había alg

