CAPÍTULO TRES Emily se paró en el porche, mirando ansiosamente el regreso de Daniel. Ella retorcía sus manos mientras sus peores temores se arremolinaban en su mente. Daniel había prometido no hacer esto, no irse en su motocicleta sin decírselo a ella. Si estaba rompiendo esa promesa, ¿podría ser porque estaba huyendo de ellas? ¿Había sido su día con Chantelle tan difícil para él que decidió abandonarla al cuidado de Emily? Ella no quería tener pensamientos tan terribles, quería confiar en él, pero él la había defraudado así antes. Emily se agarró al marco de la puerta para contenerse, con la respiración agitada. Cuando Daniel regresó por primera vez, se sintió como si fuera un soldado que regresaba de la guerra. Ahora, mientras Emily lo esperaba con un pesado hoyo creciendo en su abdome

