CAPÍTULO DIECIOCHO A medida que se acercaba el Día de Acción de Gracias y la posada permanecía sin huéspedes, Emily trató por todos los medios de no entrar en pánico. La tormenta le había hecho contar sus bendiciones y mantener en mente lo que era importante para ella, y que era la familia, la comunidad. En los últimos días, la sala de estar de la posada se había transformado en un lío de actividades artesanales, pegatinas brillantes y pegamento brillante. Chantelle estaba ansiosa por crear el centro de mesa, y también había decidido hacer menús que explicaran cada plato en detalle, con las ilustraciones correspondientes. Emily, deseando animar a Chantelle en sus esfuerzos creativos tanto como fuera posible, se entregó a su nuevo pasatiempo. También fue una forma útil de asegurarse de qu

