Charlotte Sellers La noche cae con serenidad, mientras cada uno se mantiene en su habitación, el día de hoy trajo más de lo que yo puedo soportar, muchas confesiones y momentos emotivos, cosa que no me disgusta del todo, pero que preferiría evitar, se supone que vinimos aquí para mantenernos a salvo, pero no podemos escondernos, nuestro lugar es New York, no vamos a cambiar nuestra vida por un idiota con aires de grandeza. Me mantengo mirando al techo por un largo rato, sumergida en mis pensamientos, no estoy cansada pero han sido tantas emociones que el cansancio mental que tengo empieza a notarse, en mi ojos. Suspiro al escuchar la puerta abrirse y luego cerrarse, no levanto la mirada, porque no se si quiero saber quién entró, si es Aarón, lo voy a mandar a freír espárragos, no quie

