Barry cae encima de mí, pero en ningún momento se aleja, sigue conmigo, sumido en la misma pasión que yo. Estar aquí con él me hace de una manera por decirlo así, sentir mucho mejor y me gusta. Toma el dobladillo de la falda de mi vestido rosa palo que llevo puesto y lo alza hasta la altura de mi estómago. No sé por qué, pero yo enredo mis dedos en su pelo sedoso, lo jalo y disfruto de la sensación de sus labios en mi cuello, sus pequeños besos literalmente me están volviendo loca, esto es magnífico, son sensaciones que jamás me había imaginado sentir. -Kelly...-susurra sobre mi piel. Sus manos viajan por mi espalda, buscando el cierre de mi vestido, y cuando lo encuentra lo baja con una lentitud casi dolorosa. Realmente lo estoy disfrutando, Barry sigue vestido, y por lo visto no tiene l

