Ahí viene la que se pretendía escapar... Después de la boda por el civil, como toda fiesta, en la recepción, éramos el centro de atención. La mamá de Kelly vino hacia mí en varias ocasiones, preguntándome si me pasaba algo, que por qué era la cara de desagrado, pero no diría nada de lo sucedido, no podía porque ante todos Kelly me ama. —Barry, por favor... —Empieza a decir Kelly.— Perdón... ¿Quiere..? —Olvídalo— la corto. —Pero, Barry, escúchame —pide. —No voy a hablar de esto ahora —gruño. —Tan siquiera, quita esa cara de desprecio hacia mí, por favor. —Se cruza de brazos, ofendida. —Oye, Kelly, me parece de muy mal gusto que te enojes tú, cuando tú eres la que me deberías estar pidiendo perdón.— Susurro. —¡Ya es hora de bailar el vals! —Grita emocionada la mamá de Kelly, y una d

